jueves, 28 de julio de 2011

"La rebelión de Atlas" (Ayn Rand, 1957)

Ahora, más que nunca, se impone una lectura/relectura, libreta y lápiz a mano, de "La rebelión de Atlas" (1957), best-seller y última obra de ficción de Ayn Rand (1905-1982). Novela de anticipación (otros dirían: de ciencia-ficción) de más de 1000 páginas, que incluso quiso llevar al cine el tándem Angelina Jollie-Brad Pitt, declarados fans de la autora, ha sufrido en España de esa actitud tan nuestra llamada ninguneo: de lo que no se habla, no existe.


Pero mucho se puede hablar de La Rebelión... De hecho, debió comenzar su redacción poco después de publicar El manantial (1943), (si nos fijamos en algunos detalles que pueden pasar inadvertidos, como la descripción de los vestidos de Dagny o el hecho de que Mr. Thompson pronuncie sus discursos siempre por radio hasta que comienza a hacerlo por TV, ya entrada la segunda mitad de la novela), lo que significa la importancia que tenía para su autora (14 años invirtió en su redacción), como resumen-presentación-exposición de su filosofía, y cierre de su etapa creadora.


Hoy solo quiero hacer referencia al concepto de sanción de la víctima, uno de los ejes sobre los que gira la novela.


Rearden permaneció inmóvil, oyendo confusamente los aplausos. Estaba de pie, mirando a los jueces. No había en su cara señal alguna de triunfo ni de alegría, sino tan sólo la tranquila intensidad de quien contempla una visión, presa de una sensación muy semejante al miedo. Observaba la tremenda pequeñez del enemigo que estaba destruyendo al mundo. Se sentía como si después de un viaje de años por paisajes devastados, por ruinas de grandes fábricas, restos de potentes motores, cuerpos de hombres invencibles, se enfrentara al responsable de todo eso, esperando ver a un gigante para no encontrar más que una rata deseosa de esconderse a la primera señal humana. "Si esto es lo que nos ha derrotado" -pensó- "la culpa es nuestra."”

Una víctima consiente, aprueba, sanciona y autoriza su condición de tal cuando colabora con su verdugo. Es el más perverso de los males que se pueden cometer contra un hombre: facilitar la soga a quien te está ahogando. Al respecto, John Galt se expresará en los siguientes términos:

"Comprendí que llega un punto, en la derrota de todo ser virtuoso, en que su consentimiento es necesario para que el mal triunfe… y que ningún tipo de daño que le hagan los demás puede tener éxito si él decide negar su consentimiento.  Comprendí que podía poner fin a sus atropellos pronunciando una simple palabra en mi mente. La pronuncié. La palabra es: No"

Las ratas a que se refería Rearden en el primer fragmento, los mediocres que han ocupado el lugar abandonado por los virtuosos que han sabido decir NO y, por lo tanto, se han inhibido o están a punto de hacerlo, los saqueadores que medran al calor de las crisis, ascendiendo en la escala profesional en una relación inversamente proporcional al nivel de su competencia ... todos estos personajes que pululan por el Nueva York descrito con un lenguaje tan cinematográfico en la novela, son tipos que adquieren una actualidad prodigiosa. Crecen como champiñones cuando el individuo rechaza la autoestima y el valor intrínseco e inalienable de su persona; cuando decide inmolarse en el altar de un altruismo mal entendido y teme ser tachado de egoista al sacrificarse exclusivamente por su propio bien, no por el de los demás...

miércoles, 27 de julio de 2011

Historia de la libertad (I). La Edad Media. ¿Siglos oscuros?

Deshacerse del papel de muñeco de pim-pam-pum que interpretan algunas personas o hechos por arte del capricho de terceros, es una empresa que roza lo heroico.

Lo mismo sucede con la Edad Media: siglos oscuros y bárbaros, etapa de transición, años de barbarie e incultura..., son algunos, muy pocos, de los calificativos que ha merecido aquel periodo por parte tanto de sus estudiosos, como de los profanos.

La literatura y el cine han acudido en tropel a cimentar esta imaginería, escenificando un mundo de magia, violencia despiadada, intolerancia y brutalidad. Tampoco han faltado quienes espigan en datos aislados para documentar una concreta cosmovisión (Romanticismo) o edulcorar una realidad a todas luces insoportable (relación Islam-Cristiandad)

Periodo intermedio entre las dos grandezas por todos admitidas y jaleadas de forma acrítica: la antigüedad clásica greco-latina y el humanismo renacentista, se presenta la época medieval como un engendro que nada tiene que ver con su predecesor y sucesor cronológicos, ambos, según estos enfoques, ensalzadores del hombre y de su dignidad.

Observada desde cerca, deduciendo de las fuentes lo poco que se pueda deducir y quitándonos las anteojeras que el presente nos impone a la hora de intentar una comprensión del pasado, los hechos adquieren otro matiz. Intentaré dar algunas pinceladas.

La paulatina destrucción del mundo antiguo, cuyos inicios se suelen situar en la crisis del siglo III, aunque también podríamos rastrearlos en la propia formación del Imperio, por su largo alcance, apenas debió ser percibido por sus coetáneos como algo traumático.

Nos encontramos un escenario donde las tradicionales estructuras de poder e instituciones se desvanecen dando paso a otras inéditas hasta el momento:

1. La vida urbana, fruto de una economía dinámica y de unos intercambios ágiles, se apaga poco a poco, dando paso a cierta ruralización, impulsada por la presión fiscal a la que se ven sometidos los habitantes de las ciudades.

2. La irrupción de nuevos pueblos (bárbaros), evangelizados o no, casi todos con afán integrador, obligarán a formas de convivencia espontánea

3. La coexistencia de un cristianismo oficializado, pero de un calado aun superficial, con las creencias hasta entonces en vigor, producen un sincretismo religioso de difícil disolución, de creer los llamamientos a su persecución dictados por los concilios

4. La institución del "contrato feudal" como marco de organización social en el que el vasallo ofrece su trabajo al señor a cambio de protección. Contrato que puede ser anulado por una de las partes en cuanto se rompen sus cláusulas, dejando al vasallo en completa libertad para establecer  uno nuevo con y donde estime oportuno.

La debilidad de las monarquías incipientes y de la aristocracia proporciona un grado de libertad a los hombres desconocido hasta entonces. Estos se las tienen que ver solos en una naturaleza hostil a la que tendrán que volver a dominar (roturaciones); deben establecer entre ellos relaciones de igual a igual (municipios, comunidades rurales, monásticas); orar a un mismo Dios que les proporciona una dimensión de trascendencia y un espíritu de pertenencia a una comunidad transnacional antes de que estas existan...

Este cuadro, que podríamos denominar idílico, se verá difuminado a medida que las monarquías feudales adquieran más y más poder presagiando el nacimiento de los estados modernos. Haciendo un paralelismo con, por ejemplo, la conquista del oeste americano, el estado fue reclamando poco a poco su lugar bajo el sol arrogándose los derechos que hasta el momento eran propiedad de los individuos.

Tendrán que pasar siglos para que algunos reclamen la inversión del movimiento.

viernes, 22 de julio de 2011

Música de este lado (I). Carlos Berlanga (1959-2002)

Carlos Berlanga era un tipo elegante y bastante tímido. Incluso en el periodo disparatado de los Pegamoides y de Dinarama mantuvo, en lo que pudo, cierta discreción. Su música, después de varios intentos fallidos, inimitable. Una mezcla de sonido philadelphia, disco, pop; letras inclasificables que tan pronto narraban pasiones al más puro estilo de la copla con asesinato incluido, como se internaban en el mundo de los sueños, del futurismo o de la fantasía, eludiendo siempre el falso compromiso. Sus incursiones en el "mundo del arte" (recordemos las viñetas aparecidas cada semana en el suplemento Gente y aparte de ABC o la exposición que se celebró en Valencia no hace mucho), las colaboraciones en la banda sonora de alguna serie de TV, o los temas compuestos para, por ejemplo, Sara Montiel, hicieron de él un artista peculiar. La ruptura con Nacho Canut y Alaska, que supuso para estos la formación de Fangoria y la búsqueda de una imagen y sonido propios, y el inicio de la carrera en solitario de Carlos, marcó un hito en la música pop española. Con su muerte se cerró una manera de componer. Dejamos aquí unas muestras de su etapa en solitario.

Qué sería de mí sin ti (1994)




Vacaciones (2001)




Indicios de arrepentimiento (1994)





Ángel exterminador (1990)




En el volcán (1990)



jueves, 21 de julio de 2011

Cuestión de principios. Extensión de derechos = Disminución de libertad (II). La educación

El campo de la educación es uno de los preferidos de los expendedores de derechos que en el mundo han sido. Y es, tal vez, donde tienen que echar el resto, pues su supervivencia depende en buena medida del grado de maleabilidad de la sociedad, siendo la educación/formación del individuo su piedra de toque. Como apostilló Ricky Mango en la primera entrada de esta serie: "Implícitamente, la democracia está basada en el supuesto de que todos los ciudadanos están plenamente informados de lo que concierne a sus intereses. Pero ninguna democracia se esfuerza por conseguir que no falle ese supuesto (aunque hay grados). Así, las elecciones resultan ser representativas de una población desinformada, y Rodríguez no es más que un resultado de esa situación. Probablemente, la cosa no se arreglaría ni con listas abiertas. Para mí, la educación es la clave de todas las sociedades, y la democracia debería medirse en unidades de distancia a Atapuerca"

Históricamente, en cuanto el Estado comienza a tener poder, es decir, depura sus mecanismos de extorsión, si no se tropieza con otro poder que modere sus ambiciones, coloca a la educación en el punto de mira. En principio, nada que objetar. Si es capaz de proporcionar una instrucción de calidad a todo aquel que quiera acogerse a la misma, bienvenido sea.

El error está, una vez más, en extender el derecho a la educación (concretamente: obligar a escolarizarse) a todo el mundo, con la malsana intención de contener, por ese medio, unas cifras de paro disparatadas, aunque, de cara a la galería, quedas de lo más democrático. La "sujección de todos los niños a las aulas" durante un largo periodo de tiempo, supone, por lo menos, dos inconvenientes: obligar a convivir a niños que quieren estudiar con otros que preferirían acceder el mercado laboral o, sencillamente, no tienen ningún interés en el estudio, que es muy respetable.

Como nuestros gestores son tan avispados e inteligentes, son conscientes del problema que se les viene encima; pero como también son resolutivos, implantan un bonito sistema de segregación, creando dos o tres velocidades e impidiendo que el mero impulso de emulación entre los críos juegue su papel de promoción y de sana competencia.

Es decir, por extender un derecho, rozas prácticas racistas dignas del apartheid, y vulneras la libertad de aquellos que no quieren estudiar. Magnífico.

Por otra parte, está la titularidad de los centros y las materias impartidas.

Los gobiernos socialdemócratas, es decir, casi todos los gobiernos, como ya he dicho, gozan manipulando la educación, pero como tienden al totalitarismo y se licuan con la imagen y la propaganda, promueven (aunque se empeñen en negarlo) los centros escolares concertados. Otra extensión más: derecho a recibir la educación que los padres estimen oportuna y se ajuste más a sus intereses/creencias. Falso. Al subvencionar los centros escolares, ya sean laicos o confesionales, estás interviniendo directamente en un sector de la economía, perjudicando a aquellos emprendedores, o cooperativas de profesores, o instituciones religiosas que tengan la intención de montar una escuela, y competir con otros centros similares en el mercado ofreciendo lo mejor que esté en sus manos. Cuando Marina comentó en la otra entrada: "Por lo que respecta a los centros concertados, mientras el estado se lleve una pasta de los contribuyentes vía impuestos, al menos recogemos parte de lo invertido... No es igual que las subvenciones a partidos y sindicatos, la Iglesia busca desde hace unos años la autofinanciación, su situación es completamente diferente", lo que yo pretendía era defender la libertad e independencia de todo aquel que quiera crear una empresa (en este caso: escuela), sin entrar en una imposible competencia con el Estado ni comulgar con ruedas de molino.
Tenemos, pues, una educación pública con muy buenos profesores pero con escasez de medios, una educación subvencionada con mayor escasez de medios pero con el agravante de la masificación, y una educación privada que, si es de calidad, resulta totalmente inaccesible ya que se ha eliminado del juego la competencia.

En cuanto a las materias que se imparten, están bastante teñidas de ideología (no solo educación para la ciudadanía, también ciencias sociales) y no van acompañadas de los valores necesarios a la formación del individuo: esfuerzo, trabajo, constancia, superación. Además, vienen impuestas desde las consejerías respectivas, por lo que tienden al localismo más ramplón.

Luego tenemos otro derecho: el derecho al ocio, la diversión y el juego. En su nombre se está perpetrando una de las mayores fechorías, junto con la falsa conciliación de la vida laboral y familiar (esto da para otra entrada), contra los padres que trabajan fuera de casa: la aplicación de la jornada intensiva durante todo el curso en los colegios que así lo decidan. Con la que está cayendo, optamos por reducir el número de horas de formación, como han hecho hace años dos de las comunidades más prósperas de España: Extremadura y Castilla-La Mancha.

Por último, me sorprende enormemente la aceptación que ha tenido en un amplio espectro de la opinión pública de todos los signos la apuesta que ha hecho Esperanza Aguirre de creación de "granjas de formación". Me parece inadmisible el abandono (la "desinversión") paulatino de la educación pública y volcarse, con dinero de todos, en aquellos niños sobresalientes. Volvemos al principio: obligamos a todos a estudiar, con lo cual el nivel baja necesariamente, pero luego repescamos a los de 16 años para "internarlos" en centros de "alto rendimiento". Muy liberal. ¿No sería mejor ofrecer a todo aquel que quiera una excelente educación pública, y dejar que la sociedad civil actúe como lo hacía tradicionalmente?

lunes, 18 de julio de 2011

Jaraba (Zaragoza), 8-10 de julio de 2011. Recuerdos fotográficos de estancias anteriores

. 
A mí, que soy de secano y tiendo al sur,
siempre me ha llamado
la atención el verde en verano..

Por fin, después de casi cuatro meses, conseguimos hacer la escapada que tanto necesitábamos los cinco. Las recientes tragedias familiares, los agobios laborales, el estrés y el cansancio acumulados empezaban a minar nuestra estabilidad emocional, por lo que se imponía una huida que nos devolviera a todos la calma y el sosiego necesarios.

La elección estaba cantada desde el primer momento. El lugar debía reunir unos requisitos mínimos para nosostros: proximidad a Madrid y, por las fechas, relativamente conocido como para que no se diera la necesidad de hacer excursiones por los alrededores, (tan sofocantes en el mes de julio), además de  buena temperatura y posibilidad de bañarse.


El río Mesa a su paso por el Balneario de Serón.
Todavía no ha empezado la primavera de 2005
Embalse de la Tranquera, a pocos kilómetros de Jaraba. Aunque aquí no se aprecia, sus aguas tienen un color especial
Conocimos Jaraba y sus balnearios la Semana Santa de 2005. Estábamos viviendo los últimos meses del embarazo de Alejandro y buscábamos un lugar tranquilo donde descansar para que Carmen afrontara en las mejores condiciones la recta final. Enseguida quedamos hechizados con la zona. Visitas obligadas al Monasterio de Piedra y a Calatayud; a Campillo de Aragón con su réplica de la sábana santa; Ibdes, Calmarza, Cetina, Nuévalos, el embalse de la Tranquera, Santa María de Huerta..

Ibdes. Semana Santa de 2005. El color de la tierra
El paisaje impresiona, con las gargantas abiertas por el río Mesa, las buitreras, los álamos y las pequeñas huertas a las orillas del río, sus trochas y veredas, el silencio solo interrumpido los fines de semana por las escasas familias que deciden pasar al fresco un día de campo. A cada paso encuentras un lugar ameno rodeado de esa paz y tranquilidad tan edificantes... Luego está la sensación de tiempo detenido; era como volver al siglo XIX, cuando la medicina aún no era capaz de dar respuesta a muchas enfermedades, y las curas balnearias venían a ocupar un espacio terapéutico con sus propuestas de relax y vida sana.


Hotel Balneario Sicilia. Más moderno y actual
que Serón, lo que ha ganado en aspecto de spa
urbano, lo ha perdido en viejo sabor

Agosto de 2005. Entre los balnearios de La Virgen y Sicilia.
¿Cuántas veces hemos hecho ese camino?
Otro factor que valorábamos, enlazado con el anterior, era el acierto que había tenido la propiedad a la hora de conservar, en el balneario de Serón, parte de las instalaciones de mediados del XIX, dándole al conjunto un toque añejo y decadente del que carece por completo el Balneario de Sicilia, más "luminoso" y funcional.

Verano de 2005. Carmen con Itziar y Alejandro, de dos meses, en la cafetería de Serón
Esta foto me encanta. Durante años la he tenido en
mi mesa del trabajo

Alrededores de la piscina de Jaraba (verano de 2005)
 

Octubre de 2006
Paseo entre Serón y Sicilia. 
Parece que quiere llegar el otoño a Jaraba
También están los olores. Yo no entiendo de esencias ni de plantas aromáticas, pero desde entonces, cuando tropezamos con el aroma de ciertos jabones y cremas, decimos todos a la vez: "¡Mmmm... huele a Jaraba!"


Calle de Jaraba que da acceso a las instalaciones
del balneario de Serón


En el letrero de la izquierda se puede leer: "Comestibles finos.
Artículos de recuerdo". ¿A nadie se le ha ocurrido
restaurar ese edificio?
Entrando en el complejo del balneario de Serón
Octubre 2006

 Yo siempre he tendido un poco hacia la misantropía. Considero a Simón el Estilita mi santo de referencia y confieso que siento predilección por los pueblos pequeños, los paisajes de alguna manera yermos y desolados, tan típicos de la comarca, a excepción del verdor en la ribera del Mesa

Fachada del balneario de Serón.
Esa especie de
avanzada acristalada es muy reciente

Aquella Semana Santa iniciamos los dos un diario en el que pretendíamos recoger las impresiones del momento. Pero con el mismo ímpetu con el que lo abordamos, acabamos abandonándolo y hoy desconozco su paradero.




Los cuatro perfectamente equipados.
De mis agujetas, nada diré
Julio 2011
 
Con Itziar y Alejandro en la terraza
del balneario de La Virgen.
 Octubre de 2006.



La familia crece.
El mismo sitio y a la misma hora,
cinco años después.
Quien esto escribe con Itziar, Alejandro y Sara
 
Sara, con tres añitos, encantada con la idea de ser transportada.
Julio 2011
 
Alejandro, poco antes de volver a Madrid. 10 de julio de 2011


Itziar (7 años) metida
en un problema.
Octubre de 2006

Verano de 2005. En plena ola de calor, con Alejandro recién nacido, volvemos a pasar unos días en Jaraba. Largos paseos andando o en bicicleta mientras Itziar se entretenía con las actividades ofrecidas por el hotel y superaba una escasa, aunque necesaria, sensación de destronamiento. Lecturas a la sombra de los enormes plataneros, solo interrumpidas por los tratamientos en el balneario y los turnos con Carmen para atender las exigencias del niño.

 


 
Julio de 2011. Frente al balneario de Sicilia,
 camino del de La Virgen




Tres años después, repetimos la misma historia.

Algunos nos reprochan que insistamos varias veces en el destino de nuestras vacaciones. Yo, personalmente, no entiendo muy bien el viajar por viajar, por acumular sellos en el pasaporte o millones de fotos en un disco duro. ¿Qué sentido tiene viajar un año a Argentina y, al siguiente, a Japón si no eres capaz de sacar enseñanza alguna de  uno y otro lugar? Pero esto da para otro comentario


Con Alejandro, mi hermana Guada y mi sobrina Ana.
 Febrero de 2006

¿Por qué no volver donde has sido feliz? En esta ocasión: Sara. Verano de 2008. Itziar y Alejandro entretenidos por las mañanas en la piscina de Sicilia; Carmen, Sara y yo, paseando, hablando, disfrutando de la mutua compañía, bebiendo agua (para eso estamos en un balneario), recogiendo a los niños al mediodía y, el placer de estar solos los cinco, sin trajines ni obligaciones domésticas, lejos del bullicio y del trepidante día a día.

Itziar, con sus 12 años, ha demostrado ser una
gran fotógrafa.
Julio, 2011
De vez en cuando hay que volver a aquellos lugares, visitar una geografía personal que vamos creando en común y en la que nos sentimos como en casa y sin la cual nuestro pasado queda un poco cojo. Porque los paisajes en sí mismos no son nada más que las formas caprichosas que moldea la naturaleza con la materia que tiene a mano. Los sentimientos que reflejamos sobre ellos, lo bueno o malo que hayamos vivido allí,  son los que le dan su auténtico sentido y valor para nosotros. 




En la terraza del balneario de La Virgen. Octubre 2006
¿Quién nos iba a decir...?


miércoles, 13 de julio de 2011

Cuestión de principios. Extensión de derechos = Disminución de libertad (I). Introducción

Mucho se ha hablado de la extensión de derechos. El mismo Zapatero se ha jactado en más de una ocasión de la multiplicación de derechos y la profundización en la democracia que ha propiciado durante su mandato; también ha declarado que es un hombre de numerosos principios. Y, seamos honrados, ciertamente, no le falta razón, siempre y cuando tengamos meridianamente claro qué entiende el régimen actual por derechos, por democracia, y por principios; y cómo una Constitución (la de 1978 u otra cualquiera) no es más que un marco de referencia y una declaración de intenciones.

Pero tampoco debemos hacer leña con Rodríguez. El gobierno actual no se entendería sin los gobiernos anteriores de UCD, PSOE o PP. Caer en el adanismo es un recurso fácil pero, a la larga, de dudosa solvencia: Zapatero no es el crisol de todos los males ni el receptáculo de la bondad universal. No deja de ser un producto de su tiempo. Y este gobierno travestido de régimen no es el fruto de la voluntad de joseles, bibianas, leires ni rubalcabas. De ser así, la solución de los problemas que nos acucian no sería muy complicada. Más bien es el resultado perverso de los tejemanejes y apaños a los que se han dedicado los partidos, sindicatos, banca y otras instituciones (medios de comunicación y la Iglesia, por ejemplo) para, bajo el amparo de la "Carta Magna" (que tanto vale para un roto como para un descosido, para un principio y su contrario), hacer mangas y capirotes de la gestión de unos caudales, los nuestros, para la cual no están mínimamente preparados.

Tales apaños, en forma de pirueta, serían, en esencia:
Primera pirueta. Creación de más de una decena de estaditos de la Señorita Pepis, dando carta de naturaleza a los nacionalismos, no se vayan a ofender, en un sistema democrático que se suponía liberal, en el que todos los ciudadanos son iguales ante la ley, y bla bla bla...
Segunda pirueta. Financiar con cargo a los presupuestos generales del Estado a partidos políticos, sindicatos y patronal. Así, todos contentos, atados, bien atados y con sueldos vitalicios y demás canonjías
Tercera pirueta. Considerar constitucional a una Monarquía (intrínseca contradicción) cuyo jefe fue nombrado sucesor por Franco, sin un valor más allá del facial, con una vida francamente regalada, y con el certificado de nacimiento como unica justificación del puesto que ocupa. Es decir, algo completamente racional, moderno y, una vez más, liberal
Cuarta pirueta. Manipulación descarada de la realidad pasada y presente mediante el adoctrinamiento (TV y demás medios) y la falsificación histórica (educación) con las miras puestas en la disolución de las pocas referencias que le puedan quedar a la gente, para estimular y avivar lo que nos diferencia más que potenciar lo que nos une.

Este plan de dominio necesita para su "implementación" la eliminación de aquellos principios que fortalecen al individuo, al unirlo estrechamente a la realidad y a la razón, pues son de estricto sentido común, mediante el bombardeo sistemático con las decenas de derechos que se escapan a toda lógica, pues para cumplirlos habría que eliminar varios artículos del código penal relacinados con el robo.

Solo es una labor de zapa (no hay juego de palabras), lenta pero tremendamente eficaz:
Todos tenemos derecho a una vivienda digna
Todos tenemos derecho a un salario digno
Todos tenemos derecho a una educación de calidad (y gratuita)
Todos tenemos derecho a una sanidad de calidad (y gratuita)
Todos tenemos derecho a una vejez digna y viajada, pues para eso hemos trabajado
Todos tenemos derecho a una muerte digna
Todas tenemos derecho a "interrumpir" el embarazo.... (con dignidad, claro)

La cuestión es eludir el derecho fundamental, que es el derecho inviolable a la propiedad (y a su máximo exponente: la propia vida), como único garante de la libertad individual, ya que permite:
El desarrollo de nuestras capacidades adquiridas por el conocimiento, por el libre intercambio de ideas con otros individuos.
Disfrutar el fruto de nuestro trabajo sin pagar peajes indebidos y obligatorios a terceros
Organizar nuestra propia vida de acuerdo con un plan personal, no unas directrices dictadas por otros, eligiendo entre todas las alternativas que se nos presentan, la más adecuada a nuestros intereses, siendo los únicos responsables de los aciertos y errores consecutivos a dicha decisión

Por lo tanto, si eliminamos del discurso el derecho a la propiedad, que se manifiesta en otros dos derechos: la libertad y la vida, abrimos el camino a los saqueadores de cualquier pelaje que llevan campando por sus respetos en las instituciones desde hace más de 30 años.

En consecuencia, a mayor número de derechos, menor grado de libertad






jueves, 7 de julio de 2011

Música del otro lado (I). Tracy Ullman, Cindy Lauper, Depeche Mode, Ultravox

Breakaway (Tracy Ullman, 1983)
Tracy tiene alguna perla más. Inigualable




Girls just want to have fun (Cindy Lauper, 1984)
¿Quién da más? Hasta ha sido "merecedora" de una versión, que no está mal, por cierto, por parte de M. Cyrus



Useless (Depeche Mode, 1997)
De lo mejorcito de Depeche Mode. El entorno desolador, la voz levemente nasal de Dave Gahan, y la música que solo ellos saben componer





The voice (Ultravox, 1982)
Video anti-belicista. A los 16 años impresionaba






miércoles, 6 de julio de 2011

Reencuentros

La conciencia del paso del ecuador de la vida suele propiciar cierta labor de recapitulación: reordenar recuerdos y finalizar aquellas labores pendientes que hemos ido demorando. Esto no es lo mismo que "preparar el equipaje"; más bien es echar un vistazo al sendero que dejamos atrás, para no olvidar los paisajes, las curvas, los ascensos y descensos, los olores, colores y sonidos, y así afrontar con brío el camino que nos aguarda.

Porque 25 años son muchos años y pasamos los días deshaciéndonos del lastre que cargamos en nuestras espaldas para aligerar así la singladura. ¿Cuántos habrá que lleguen a la meta sin nada que presentar?, ¿qué gesto de sorpresa se dibujará en su rostro cuando alguien les pregunte: qué fue de tu vida?

Cuando obviamos el pasado dándolo por finiquitado; cuando nos abandonamos a un presente que solo nos permite tramitar el quehacer diario para adelantarnos a un futuro más o menos inmediato; o cuando nos consumimos en una nostalgia enfermiza por unos días que ya no volverán... siempre hay algo que perdemos o que dejamos de ganar. Porque la vida plena es una mezcla extraña de esas tres emociones y si nos movemos por el impulso de una sola de ellas, nos convertiremos en seres incompletos e insatisfechos.

De cualquier forma, permanece esa gente con la que compartimos años cruciales de formación en todos los sentidos. Y aunque atrás quedó la adolescencia con sus momentos convulsos y desenfocados,  y los años transcurridos hasta hoy han volcado varias capas de  polvo sobre aquellas fotos, desfigurando la  memoria y difuminando las imágenes, no está mal hacer una parada de vez en cuando en el camino para organizar un reencuentro, comprobar con satisfacción que aun nos reconocemos y que el olvido todavía no ha echado raíces, y preguntarnos: ¿qué fue de nuestra vida?

Muchas gracias a todos por estar alli: David F., Susana, Virginias, Carmina, "Bolas", Fernando C., Haydée, Chicho, Almudena, Mario C..... A aquellos con los que no pudimos coincidir: Ernesto, Ramod, ... A quienes habrían querido estar, pero no pudieron: Bernardo, Arturo, Andrés, Pepe A., Ramón... En fin, a los que se fueron y todos tenemos en algún lugar del corazón.






viernes, 1 de julio de 2011

Comentarios

Ya podéis comentar las entradas de este blog, o hacer las sugerencias que estiméis opotunas. Como no estoy muy puesto en estos menesteres, no tenía habilitada dicha opción. Perdón por las molestias que haya podido ocasionar. Muchas gracias

Cinco años sin Oriana Fallaci (1929-2006). La útima indignada

Me gusta esta foto tomada a la Fallaci
 en los años 60. Típica belleza italiana con una
mirada que impresiona, entre
melancólica y cargada de fuerza

Imagino a Oriana en su apartamento de Nueva York, frente a la máquina de escribir, encendiendo un cigarro con la colilla del anterior, aporreando la olivetti de forma febril y atropellada, no debo olvidar nada, en una carrera contra el reloj de la vida que se le va poco a poco y ella lo sabe, el cáncer, el Otro, la está consumiendo, ha abandonado todo tratamiento, así como el manuscrito, mi niño, fruto de la investigación sobre su familia llevada a cabo en archivos y bibliotecas de Europa y Estados Unidos, si yo no lo digo, nadie lo hará....

A través de la ventana se puede ver todavía la polvareda levantada tras el derrumbe de las emblemáticas torres gemelas el 11 de septiembre de 2001.

Segunda entrega de la trilogía formada
por La rabia y el orgullo (2004) y Oriana Fallaci
se entrevista a si misma. El Apocalipsis (2005)

Pero ella continúa, se alimenta de tabaco y café, y mientras el cuerpo aguante las embestidas del otro, va alargando lo que empezó siendo un artículo de encargo, que sirvió para rescatarla de su ostracismo voluntario, desgranando protestas, ¿es que no veis lo que está pasando?, Pepito Grillo debilitado y casi sin aliento, ilustrando sus argumentos con recuerdos y vivencias, llamando a la puerta de una conciencia dormida y autocomplaciente, la de la cultura occidental que ha abandonado sus raíces en aras de un buenismo, de una tolerancia mal entendida que, más temprano que tarde, pisoteará dos mil años de historia haciendo añicos el mundo que conocemos.

Y no deja títere con cabeza, desde el integrismo islámico, a la clase política europea y los "intelectuales", pasando por la Iglesia católica que, timorata por las consecuencias que sus actos y declaraciones puedan desencadenar, cierra los ojos al ruidoso choque de civilizaciones al que estamos asistiendo y se inhibe ante la proliferación de mezquitas en Europa. Y no se recata a la hora de traer ejemplos, rozando el morbo en la descripción de las persecuciones, degollaciones, violaciones y asesinatos perpetrados sobre la población, tanto árabe como occidental, por elementos fanatizados, pero que reciben la aprobación y el apoyo "moral" de muchos europeos y americanos que, bajando los ojos, convierten a esas víctimas inocentes en paganos de unas supuestas e imaginarias deudas contraídas por Europa y USA con los países árabe-islámicos, aherrojados y exprimidos por 200 años de colonialismo feroz y capitalismo salvaje.

Oriana con las, todavía en pie,
Torres gemelas al fondo 
Porque Oriana se puede permitir eso y mucho más, no solo por estar apurando los últimos meses de una vida más o menos consciente, si no también por haber sufrido en su primera juventud los coletazos de la 2ª Guerra Mundial y haber asistido, en su calidad de periodista, a todas las guerras que nos ha brindado la segunda mitad del siglo XX, cubriendo otros acontecimientos importantes como la masacre en la Plaza de las Tres Culturas de Méjico (octubre de 1968), donde recibió un disparo y se le dio por muerta, los conflictos en el Próximo Oriente donde fue encerrada por los fedayines en un polvorín poco antes de un bombardeo de la aviación israelí... La Fallaci puede exhibir su rabia y su orgullo porque ha sido perseguida en su propio pais, acusada de ofender al Islam, siendo acogida por Estados Unidos, donde reside casi de forma anónima desde los años 90, conviviendo con el cáncer de pulmón y trabajando en lo que será su obra póstuma

Un remanso de paz
después de la batalla
Interrumpir la redacción de Un sombrero lleno de cerezas para atender las demandas terapéuticas del cáncer e intelectuales de los atentados de 2001 debió ser horrible para Oriana Fallaci. El placer con que está escrita esta novela-río solo es comparable al que se obtiene con su lectura. Y lamentamos que no llegara a terminarla. Con su estilo tan característico, nos narra la historia de su familia como si de una novela de aventuras se tratara. Viajamos a Italia, el Oeste americano, a Túnez, Barcelona,  Salt-Lake City... Detrás de todo ello hay un auténtico trabajo de investigación histórica para recomponer las distintas ramas familiares. Trabajo que debía compaginar con las sesiones de quimio y lo parones consiguientes

La última indignada

Desde luego, hay que tener mucho valor y unos principios tremendamente arraigados para embarcarse en la elaboración de la trilogía a sabiendas que tus días en este mundo están contados. Su denuncia de la sumisión de la mujer por las normas islámicas, sus protestas por el silencio cómplice de mucha gente ante las barbaridades cometidas en Oriente medio, su defensa denodada de los fundamentos del liberalismo laico, y de Estados Unidos como casi única potencia que los defiende/defendía dentro y fuera de sus fronteras, hacen de Oriana Fallaci la última indignada, cuando tan necesitados andamos de personas como ella.