Gonzalès Frans van Heylen (Amberes, 1661-1720) es el autor de esta marca
tipográfica que encierra una enorme carga simbólica en torno al amor (el propio
lema –“signum amoris”-, los amorcillos...) que posibilita la abundancia (frutos),
y la lealtad, fidelidad, fertilidad, respeto y cariño de los hijos hacia los padres, y ayuda mutua personificadas en la pareja de cigüeñas.
Esta imagen la encontramos, entre otras muchas, en la obra que compartimos
hoy:

Lazari Riverij, consiliarij medici ac
professoris Regij, necnon Regiorum in Universitate Monspeliensi medicine
professorum Decani, opera medicaq universa quibus continentur I. Institutionum
medicarum, libri quinque II. Praxeos medica, libri septemdecim III.
Observationum medicarum, centuriae quatuor. Quibus accedunt observationes
variae ab aliis communicatae, itemque observationes infrequentium moroborum, ac
denique ipsissima arcana Riverij plene revelata. Omnia non tantum ab ipsomet
authore ultimo revisa, emaculata, locupletata, sed etiam a Johanne Daniele
Horstio adornata, necnon a Joh. Facobo Doebelio recensita. Nunc vero singula
peculiaribus suis indicibus illustrata. – Antuerpiae : Apud Viduam
JoannisBaptistae Verdussen, via vulgo Cammerstraet, sub signo duarum
circoniarum, MDCLXXXIX
Curiosamente, la imprenta que sacó a la luz este libro se encontraba en la calle Cammerstraet, de Amberes, "sub signo duorum circoniarum", junto a una escultura que representaba a una pareja de cigüeñas
Gracias a Zanna Van Loon, historiadora del libro y líder del proyecto STCV.Bibliography of the hand press book, “base de datos de acceso abierto de
descripciones bibliográficas de los primeros libros modernos impresos en
Flandes (BE)”, conocemos el nombre de la viuda de Jean Baptiste Verdussen
(1625-1689): Sara Anna van Wessenbeeck, que se hizo cargo de la imprenta
familiar.

Esta saga de impresores la inauguró Hieronymos Verdussen a mediados del siglo XVI y finalizó con Hendrik Peter Verdussen (1778-1857).
Lo prolongado de la dinastía justifica, tal vez, la clara alusión en esta viñeta tipográfica a las bases que aseguraban la continuidad empresarial dentro del núcleo familiar, pues tradicionalmente se atribuye a esta ave, a la cigüeña, una natural inclinación a la gratitud hacia sus mayores, como nos recuerda Sebastián de Covarrubias Orozco en Emblemas morales (Madrid, 1610), con la necesaria cita de Ovidio: "Leve fit, quod bene fertur, onus" ("Se hace ligera la carga que se hace soportar, Los amores, Libro I) :
"Verguença avia de tener el hombre, de que los brutos le enseñen lo que la razón pide, y Dios le manda, no sin retribución temporal, ultra de la eterna. Sustenta la cigueña a sus viejos padres, pagando la solicitud y cuydado, que ellos tuvieron en criarla, traeles al nido la comida, y sacalos sobre sus espaldas a espaciar por el ayre sereno, y esle muy liviana esta carga, por la voluntad con que la lleva, y esto nos representa la figura" ("Centuria II, h. 189, emblema 89)
Terminamos haciendo mención a dos de los propietarios del ejemplar que hoy se conserva en la Biblioteca Histórica de la Real Academia Nacional de Medicina de España
Por Gregorio sabemos que el precio del volumen,
en 1694, ascendía a 60 reales de vellón
Por último, en una fecha desconocida, entre
1733 y 1761, José Ortega Hernández (1703-1761) regaló este libro a la Real
Academia Médica de Madrid, de la que fue uno de sus fundadores en la botica de
la Calle de la Montera
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